
“Fin de Silencio”, es el título del nuevo trabajo que inició en 2006 el artista cubano, Carlos Garaicoa ,del que disponemos hoy, en el antiguo Matadero de Madrid del 25 de septiembre al 7 de noviembre para Abierto X Obras.
Trata de siete tapices y dos videos proyectados en el suelo que muestran las imágenes reales de los lugares que fueron fotografiados de la Habana,su ciudad natal. Estas alfombras, que Garaicoa denomina como -“pequeños haikus”-composición poética japonesa de breve extensión pero de gran significado, guardan un mensaje de carácter político y revolucionario, cuya intención es la reflexión del espectador en relación a estas impactantes frases, como la que nos encontramos al inicio de la exposición: “La lucha es de todos. De todos es la Lucha”.Se inspira pues en los nombres o títulos de antiguos comercios de La Habana, lucidos en los baldosines del suelo habanero para crear así frases completas.
El diseño de estos siete tapices fue algo que me sorprendió gratamente, pues tiene un fondo de trabajo impresionante: en primer lugar fueron fotografiadas en las calles de la capital cubana, anteriormente mencionada, los rótulos de las tiendas en los que quería situar o ubicar su nueva instalación “Fin de silencio”. Después estas fotos fueron retocadas a ordenador mediante photoshop y finalmente fueron pasadas a tapiz. Para ello tuvieron que ser elaboradas en Bélgica a través de una máquina que leía digitalmente estas imágenes y a su vez se iban creando las alfombras pertinentes que podemos ver en esta instalación. Este “rito” del artista de entrar descalzo en la sala como si se tratase de una mezquita, no precisamente de fe islámica sino de fe por y para el arte, hace de esta obra, una obra humilde y cercana al público ya que nos permite entrar en contacto directo con el trabajo del artista y sentir la textura de los tapices que parecen auténticos suelos de la calle. Como dice Garaicoa: “Es como adentrarse en una ciudad falsa y recorrerla”. También es importante resaltar la atmósfera en la que se orienta la exposición con el juego de la luz tenue, e incluso las falsas sombras que nuestro ojo puede captar equivocadamente en la alfombra “El pensamiento” pero que al mirar y fijarnos un poco más caemos y nos damos cuenta de que se trata de una sombra que está impregnada en el propio tapiz y que es de importante peso,en la que se incluye a un individuo que al mismo tiempo está ausente y presente.
Este juego de texturas y palabras, del espacio y arquitectura urbana hace de la obra “Fin de Silencio” una obra interesante y jugosa cuyo objetivo de Garaicoa de hacernos reflexionar se ha cumplido por completo.
Andrea Martínez
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