¿Quién no ha querido alguna vez meterse en la mente de otra persona?
Da lo mismo como sea, mediante un sueño, poder leer la mente o manejar el comportamiento de otra persona a tu antojo.
De eso trata, más o menos, la película de Origen, de un personaje llamado Cobb que tiene el don de adentrarse en los sueños de un sujeto para así poder meterle una idea en la cabeza y cambiar la realidad.
Dicen que los seres humanos no utilizamos toda la capacidad cerebral que poseemos, si fuera así podríamos mover objetos con la mente o adentrarnos en sueños ajeno, porque no, pero en este caso es simplemente ficción.
El caso es que sería interesante que nos parasemos a pensar si alguien no nos intenta meter una idea en la cabeza como sucede en la película, quizás la película intenta denunciar algo mediante una historia compleja.
¿Por qué digo esto? Porque cuando saque la conclusión del tema de la película, me di cuenta que ese mismo tema de meter una idea dentro de un ser humano yo ya lo había escuchado antes, concretamente cuando en el instituto di una clase de publicidad subliminal.
La clase trato de cómo a través de películas de cine, las agencias publicitarias metían mensajes promocionando sus productos, los cuales a simple vista no te das cuenta, pero este mensaje llega al cerebro e inmediatamente haces una acción que en principio ordenas tu, pero que en realidad no es así, sino que te han merito una idea en la cabeza para que por ejemplo te apetezca beber una Coca-Cola o comer algún tipo de comida.
Este tema tiene mucho que ves con la película, puesto que muchas veces no somos conscientes de nuestro propios actos, pero no llega el punto de adentrarnos en un sueño, y otro sueño y otro sueño, crear un mundo a tu antojo y vivir en el pensando que esa es la realidad y más tarde despertar como si no pasara nada.
Yo personalmente me volvería loca y acabaría por no distinguir la real de lo irreal, que es exactamente lo que les pasa a los personajes de la película.
Aunque sinceramente a veces los sueños son mucho mejores que la propia realidad, debido a que sueñas lo que deseas que te pasara en la realidad, pero simplemente son sueños y como bien dijo Calderón de la barca, la vida es sueño y los sueños, sueños son.
En definitiva , la realidad y también los sueños muchas veces nos juegan malas pasadas, puesto que vivimos situaciones en ocasiones son surrealistas y soñamos sueños que parecen la autentica realidad, pero el secreto está en abrir los ojos, despertar, mirar el despertador y descubrir que te queda media hora más de sueño antes de que amanezca la cruda realidad.
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