
Francisco Javier Hidalgo Nula.
Muchas veces, cuando soñamos, al despertar nos da la sensación de que nuestro sueño era demasiado real. Volábamos por los aires cada vez que queríamos, nos convertíamos en un mago que daba mil vueltas a Harry Potter, nos podían dar 20 puñaladas pero aun así ni sangrábamos ni moríamos o simplemente podíamos soñar que se nos caían los dientes.
En esto se base la película de Cristhoper Nolan (director y guionista de cine nacido en Inglaterra), que ya un más de una ocasión nos a propuesto al poder de la mente como autor para una película (Memento). En su nueva producción, Origen, nos plantea la duda de cómo se organizan los sueños y nos sumerge en un laberinto onírico del que nos hace cómplices, planteándonos bastantes dudas acerca de nuestros sueños.
¿Es posible que puedan manipular nuestros sueños, que puedan inducirnos una idea con tanta fuerza que al final terminemos creyéndonosla? Evidentemente no hay ningún aparato que nos introduzca en el sueño de otras personas. Pero podemos remontarnos a los deseos prohibidos o pasiones frustradas que Freud nos plantea en el psicoanálisis. El ejemplo más claro seria el síndrome de Edipo por el que un niño pasa en los primeros años de su infancia. La fuente de placer reside en la madre, pero el padre se plantea como un obstáculo que impide al niño estar con esta siempre que él lo desea. El niño pasa a despreciar la figura que su padre representa (no a su padre). Pero si el niño se atreve a quitarse de en medio al padre perderá la protección que este le asegura, y el cariño de ambos. Esto es solo una teoría, pero tan bien planteada que nos hace pensar, ¿el no haber cumplido nuestros deseos y haber descargado la libido cuando más lo necesitábamos, nos ha producido una frustración que sólo se refleja en nuestros sueños y no sabemos interpretar? Esto es lo que tenemos que pensar que el autor nos plantea. El sueño se puede convertir en nuestro deseo, un mundo donde se cumplen todas nuestras fantasías frustradas, donde envejecemos juntos, y creamos un mundo que nos hacer vivir con la mayor felicidad, junto a quien deseamos, o como queremos.
Otro aspecto de la película a comentar sería la intención arquitectónica que se quiere implantar en los sueños. Es Aracne la que crea un laberinto onírico del cual después ayuda a salir a Cobb, como en el mito del laberinto de Teseo. Pero cobra mayor realidad el personaje Mal, que un ningún momento duda de su existencia. Cobb es el primero que duda de la veracidad de su existencia y de lo que vive en el sueño.
Y tú ¿Te atreves a soñar?
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