Irene Alarcón
Una alfombra es cualquier tejido confeccionado en un telar en lana, hilo o
fibra. La exposición de Carlos Galaicoa se centra en exhibir una serie de
tapices más que de alfombras. Es una obra poco común ya que es
postmoderna, más concretamente postconceptual realizada por medio de
tecnología industrial avanzada. Más allá de ofrecer entretenimiento a
través de la decoración proponiendo a la población cubana un gran giro a
realizar en la política y sociedad. Con este cambio pretende que todos los
ciudadanos se unan en una lucha colectiva del día a día por una sociedad
más libre. Dicha sociedad poseería el derecho a la libertad de expresión y
no a la represión. Todo ello, daría como fruto una sociedad justa. Este
cambio se lograría poniendo cada persona de su parte sacando de sí
mismas sus buenas acciones: el pensamiento como base para reflexionar y
la honradez como instrumento operatorio. Como podemos apreciar tanto
en sus tapices como en las dos proyecciones, Garaicoa tiene un contacto
directo con el espacio urbano; es una obra interactiva donde no solo el
autor tiene ese privilegio sino que también el espectador, al contrario que
el resto del arte, puede sentir a la vez que toca la obra, es más de alguna
manera forma parte de ella y “conecta” con el artista.
Esta obra es una site- specific –web, o lo que es lo mismo, un encargo
que se le solicita al artista para un espacio determinado. Este nombre
compuesto que recibe viene de los conceptos asamblage y environment,
surgidos cuyo origen se sitúa en los años sesenta. Se trata de una
disposición de elementos, en este caso los tapices, que interactúan con el
espacio, la sala abierto por obras del matadero, con su ambiente pacífico y
una luz tenue asociándose a algo, esa lucha, de largo periodo de
construcción y “obras” del día a día hasta completar ese proceso
cumpliendo así el objetivo de una sociedad sin ataduras donde los
cubanos puedan respirar libremente. A través de tapices y nombres de
establecimientos con doble significado, además de proponer cambios
el mismo Carlos Garaicoa reflexiona sobre las condiciones sociales y
políticas que se vivió en Cuba en el periodo precastrista en una obra que
causa inquietud e incomodidad si se entiende ese periodo histórico. Causa
estas sensaciones debido a la realidad abrumadora que pueden llegar a
ser para alguien que lo viviese en directo, perspectiva que no tendría tanta
carga emocional para un observador externo y ajeno a ese periodo. Podría
decirse que la obra tiene un valor utópico, es un “sueño” de Garaicoa por
una Cuba más resplandeciente. Como podemos ver en ese par de videos la
obra muestra una escritura urbana olvidada.
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