lunes, 1 de noviembre de 2010

Por las buenas o por las malas

Lucía Puebla de Marcos

Año 1483, Giannozzo Pucci se va a casar con Lucrecia Bini y Antonio Pucci, padre del novio, le encarga a Botticelli (1445 – 1510) que haga una obra para él (otras fuentes dicen que la obra fue encargada por Lorenzo el Magnífico). Inspirándose en la Novela VIII de la V Jornada del Decamerón de Bocaccio, Botticelli pinta en cuatro cuadros la historia de Nastagio degli Onesti con todo detalle.
Nastagio, rechazado por una mujer, decide internarse en el bosque para recapacitar. Allí ve a una mujer perseguida por perros y por un jinete llamado Guido degli Anastagi que le cuenta a Nastagio que la mujer le rechazó y por ese motivo se suicidó. Ella no mostró ningún sentimiento cuando se enteró de su muerte y por eso es condenada a que todos los viernes el jinete le saque el corazón y se lo lance a los perros. Nastagio decide aprovechar lo que acaba de ver y les muestra el castigo a su amada y a su familia. Ella, horrorizada, acepta casarse con él. En el último cuadro se ve la celebración del banquete tras la boda.

A Botticelli se le atribuye la concepción global de la obra y la dirección de la composición pero no la obra entera. Podemos observar como los cuadros tienen desigualdades en el dibujo y en los tonos. Se cree que pudieron ser pintados por ayudantes de su taller, como por ejemplo Bartolomeo da Giovani y Filippino Lippi. La manera en que están pintados los cuadros es un poco arcaica. Dentro de cada cuadro vemos que se desarrollan distintas escenas. En el Renacimiento, época del autor, esta manera de pintar no se utilizaba.
Al principio se pensaba que eran “cassoni matrimoniales” que eran baúles o arcones de lujo elaborados como regalo de bodas, pero estas tablas son demasiado grandes para un arcón o baúl. En realidad son “spallieras”, paneles decorativos que se ponían en las paredes forradas de madera.

Actualmente podemos encontrar los tres primeros cuadros en el Museo del Prado. El cuarto cuadro se encuentra en una colección privada.

Respecto al tema de la obra, me parece una manera muy sutil de decirles a las mujeres “mira lo que te pasará si no te casas conmigo”.
Estos cuadros dejan bastante claro como era la situación de las mujeres en esa época. Ellas no podían elegir por sí mismas y estaban totalmente sometidas a los hombres. Si rechazan al hombre serán condenadas a un castigo eterno. La amada de Nastagio no elige por sí misma, es él quien la “ayuda” a elegir, por las buenas o por las malas.
Ahora ya se puede entender porque se eligieron unos cuadros con esta temática como regalo para una boda.

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