Lucía Puebla de Marcos
Todo empezó en 1987 cuando Matt Groening hacía un breve espacio de dos minutos para el programa “The Tracey Ullman Show” sobre la familia Simpson. En 1989 se consolidó como una serie autónoma, pero hasta enero de 1990 sus transmisiones no fueron regulares. Y en el año 2007 se hizo una película.
La serie trata de una familia un tanto peculiar. Un hijo cuya única aspiración es crear conflictos; un hija con serios problemas emocionales; una madre que por más problemas que le de su familia nunca se enfada; un marido vago, inculto y alcohólico; y una hija bebe que parece que es la única que se salva. Son la imagen de la típica familia americana pero llevada al extremo.
Para hacer esta familia, Matt Groening se inspiró en la suya. Su padre se llama Homer, su madre Margaret, y sus hermanas Lisa y Maggie. Aunque no le dio su nombre al niño de la familia.
Actualmente Los Simpson tienen un gran peso en la sociedad. Un gran número de empresas han utilizado su imagen para promocionar sus productos. Por ejemplo, una conocida marca de bollería sacó al mercado las rosquillas que come Homer.
La serie ganó popularidad por presentar a la gente con sus defectos y sus virtudes, por criticar a gente como nosotros. Los Simpson nos gustan por eso, porque vemos gente muy parecida a la que nos rodea.
En la serie no se salva nadie: desde políticos, cantantes y actores famosos, hasta llegar a superhéroes. Imitan a los famosos agudizando sus defectos y sus virtudes.
Se critica lo que nos rodea, quizás para mejorar y que el mundo vaya mejor.
Un tema que esta presente en la serie es la religión. De hecho, en un capítulo Homer habla directamente con Dios. Y no podía faltar la típica persona totalmente religiosa y creyente, Ned Flanders.
Pero la religión también se lleva sus críticas, y un claro ejemplo es la familia del reverendo Lovejoy. Se supone que tiene que ser una familia correcta pero lo que vemos es que la mujer es una cotilla que difunde los rumores que sabe y la hija es la típica “mosquita muerta”.
Pero la base de cada capítulo es el amor. Con él se solucionan los conflictos que tienen lugar en cada capítulo. Incluso se sacrifican los unos por los otros en muchas ocasiones.
Pienso que el creador quiere darnos a entender que aunque vivamos con la peor familia del mundo, que aunque vivamos en la peor sociedad del mundo o que nos toque hacer frente a los peores conflictos, si hay amor y si de vez en cuando nos sacrificásemos por la gente que nos importa podríamos mejorar un poquito el mundo.
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