miércoles, 24 de noviembre de 2010

El ladrón de sueños

Christofer Nolan director, productor y guionista inglés que nos sorprendió este verano con película de ciencia ficción "Origen".
La película trata de Coob un ladrón que no puede regresar a su casa por un fallo que cometió en el pasado y que aún le atormenta la visión sin rostro de sus hijos y la pérdida de su mujer por su visión irreal de la vida. Pero de repente llega la solución a sus problemas y debe realizar lo más difícil: implantar una idea en el subconsciente en lugar de sustraerla del mismo. Debe por tanto meterse dentro de la mente de su víctima en el momento en que esta es más débil, durante el sueño y conseguir manipular esa idea para que el sujeto cambie de opinión. Para ello debe valerse de un equipo de "constructores" de sueños, arquitectos que los crean a medida y semejanza de nuestra memoria para que parezca lo más creíble posible y consiga no despertarnos de este "atraco no armado".
La extracción estará repleta de problemas y de tiempos insuficientes, donde deberá luchar además contra su mayor enemigo: el recuerdo de su mujer que se obsesionó demasiado en esos mundos perfectos creados por ellos mismo, mundos inexistentes que te atrapan para siempre. Como explicaría Freud en su estudio sobre los sueños, el subconsciente es un arma de doble filo. Llegar hasta la profundidad de uno mismo tiene infinidad de riesgos y salir ileso de este pozo es algo demasiado complicado.
Es una trama seductora a la par que contradictoria, el film te hace plantearte la realidad de tus sueños, su verdadero significado. Pero el misterio de éste mundo desconocido es demasiado excitante. Por ello los ladrones se valían siempre de un objeto significativo para ellos, algo que llevarían siempre consigo para recordarles que no están viviendo una realidad sino, un sueño. El enigma de la película es resolver la duda sobre el verdadero regreso de Cobb, ¿lo consiguió?. Justo cuando se encamina hacia sus hijos el plano cambia y se observa la peonza (su objeto) girar, girar hasta que parece que pierde velocidad... hasta que parece que va a pararse para siempre.
¿Supo vencer a la otra cara de la mente?

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