
El artista político chileno, Alfredo Jaar, residente en Estados Unidos, nos sumerge en su nueva obra “The Sound Of silence” presentada por primera vez con el texto en español en la galería “Olivia Arauna”, completándose con la otra pieza que nos encontramos al inicio de la instalación, denominada, “Three Women”, la cual, pretenden resaltar, y así lo hace, la labor humanitaria que llevan acabo estas tres mujeres: Aung San Suu Kyi, Graça Machel y Ela Bhatt a las cuales hay que darlas nombre y apellido por su íntegra dedicación en la lucha a favor por los más desfavorecidos y necesitados en países como los suyos que se encuentran en vía de desarrollo.
La obra de Jaar es una videoinstalación de ocho minutos, que como señaló en una entrevista con “Efe”, resume treinta años de su valorada carrera. Creada entre 1995 y 2006, es la obra que más éxito ha tenido, hasta ahora, en su trayectoria. Cada uno de los pasos del espectador está planteado con el fin de crear un cisma entre nuestra cotidianidad y hacernos reflexionar en torno al tema del “tercer mundo” y sobre todo, al poder de la imagen y su efecto en nosotros, en la sociedad, junto con la labor, también, del periodismo pero sin ánimo de criticarlo. Unido a un arte minimalista, una pared de luz nos ciega con la intención de crear esa ruptura entre el exterior -interior y acto seguido, nos encontramos con una especie de caja metálica, la cual nos permite su paso a modo de una luz verde, para introducirnos de lleno en una sala opaca, provista de un video donde el artista, centra su protagonismo en el fotógrafo sudafricano, Kevin Carter. Tras narrarnos toda su historia, éste termina suicidándose, siendo premiado por haber tomado una de las fotografías más impactantes del mundo, en Sudán, donde un buitre observa a una niña con graves síntomas de depauperación.
Jaar, cuestiona la frivolidad de las imágenes cuando están descontextualizadas, por eso, a través del video nos plantea toda la historia e incluso el interés comercial que tuvo ésta instantánea que como si se tratase de un trofeo, hoy, pertenece a unas de las más importantes agencias de fotografía: “Corbis”, cuya propiedad pertenece a Bill Gates. Incluso va mas allá, muestra lo obcecada o cegada que está la sociedad que no quiere ver esta realidad absoluta y que además cuando tenemos la ocasión de conocerla, no somos capaces de reaccionar, esto es lo más lamentable de todo.
Es cierto que nadie sale igual que entró tras ver el video. Este silencio cegador,sin duda, consigue hacernos reflexionar pues capta ese impacto, como poder de la imagen, en nosotros, aunque dicho “impacto” sólo dura por momentos.
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