lunes, 1 de noviembre de 2010

La superstición y la mujer


La superstición y la mujer - Mª Teresa de Cal Muñoz

La historia que se nos presenta en esta serie de cuadros, tiene que ver con la maldición y la superstición, narrada en el Decamerón de Boccaccio. Esta es la historia de cómo una mujer, rechaza a un hombre, Guido deli Anastasia, y este, al no ser correspondido cae en una depresión y finalmente muere; hasta este momento, no vemos que algo más horrible pueda pasar. La amada de Guido, al enterarse de la muerte de este no se apena, simplemente sigue con su vida. En ese momento ya vemos como aparece, la mujer ‘mala’ que no se preocupa por el hombre, y por ello debe ser castigada, tanto que a su muerte, debe ser perseguida por Fastigio hasta ser capturada, dándole la muerte, es como si fuera la verdadera historia, pero al revés, ahora es el caballero quien persigue a la mujer, y no al revés. En medio de esta historia, aparece Nastagio un joven, al que casualmente le ha ocurrido una situación parecida, a la de Guido; ha sido rechazado por su amada, e intentando huir de sus pensamientos ha ido al bosque, pero, con tan mala suerte que se encontró con la maldición de Guido y la chica, y pudo ver toda la escena; horrorizado huye, no sin antes haber podido escuchar la historia de la maldición. Habiendo aprendido una lección, Nastagio piensa. ¿Y por qué no enseñarles esto a mi amada, y a su familia para que así no pueda rechazarme? Para esto, celebra una comida, en medio del bosque donde se representa la escena; pasado un tiempo, cuando todos están comiendo se reproduce la escena, y como es lógico las mujeres se sobresaltan, sobre todo la hija de Paolo Travesari, la amada de Nastagio, se sobresalta tanto que accede a casarse con Nastagio, siendo el último cuadro el banquete nupcial.

Esto hace pensar, ¿a qué nivel llegaba la superstición en esa época? Debía ser un grado superior, tanto que el miedo le haga a una mujer casarse con un hombre, al que no ama, tanto que le haga atarse a un matrimonio en el que no será feliz, pues el sentimiento no es mutuo, pero pienso yo, preferían estar ‘muertas’ en vida casándose con alguien no correspondido, a estar muerta de verdad, y siendo perseguida por una maldición durante la eternidad.

También se aprecia un comportamiento machista hacia la mujer. Solo con ver como las representa en la historia y en los cuadros; que la mujer sea perseguida por Guido desnuda, podría ser un signo de inferioridad frente al hombre, y que en las dos historias sea la mujer la que rechaza al hombre, la pone claramente en un nivel inferior al hombre de la época.

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