lunes, 1 de noviembre de 2010

Dos renacentistas y una catársis envenenada

“La historia de Nastagio degli Onesti” fue un encargo que se pidió en 1483 al renacentista italiano Boticelli, autor preocupado especialmente por la espacialidad y la luz y reconocido por mantener como mitos actuales cuadros como “El nacimieno de Venus”. Con motivo de la unión entre Pucci y Medicci se regala esta serie de cuatro cuadros que se utilizarán como spalliera (recubre las paredes de la habitación para mantener el calor y embelleceerlas).

El cuadro narra la quinta jornada del “Decamerón” de su contemporáneo Boccaccio. Esta escena se llamó “El infierno de los amantes crueles”. La historia consiste en un amor no correspondido, Nastagio enamorado y loco por una mujer que no le acepta como esposo se marcha a las afueras de la ciudad para evadirse, adentrado en el bosque presencia la persecución de un caballero y sus dos mastines a una mujer desnuda (tema recurrenete en Boticelli que refleja la desprotección y crueldad) que corre despavorida y finalmente es alcanzada para arrancarle el corazón del pecho. Esta historia de fantasmas es el castigo por el incoherente suicidio de él y por el abandono de ella, cada viernes la historia se repite una y otra vez, pero ninguno de los dos personajes, ni siquiera el odio y el amor quedan saciados, su vida es ahora una condena sin fin. Nastagio comprende que esta puede ser la tapadera para conseguir mediante la amenaza a su enamorada, así pues celebra un banquete en el mismo lugar donde se repite el castigo y la mujer, aterrada y confundida por su ingrato futuro acepta casarse con él.

Artísticamente se recurre a intercalar planos para conseguir una narración fluída y a destiempo, se observa una importancia en el color y quizá en el detalle (influencia flamenca) y un poco en el juego de perspectivas relacionadas con el paisaje.

La idea macabra de regalar esta historia resulta paradógica para una boda, consiente la duda de si la unión es por amor o por alguna situación parecida, se transforma en una pesadilla de un lecho nupcial, es una rutina empapada en colores que están envenenados por una historia de miedos, excesos y tormentos para la eternidad. Además reafirma el poder del varón sobre la mujer y nos da a conocer el lado machista de la historia, a pesar de esto Botticelli estaba en desacuerdo con el injusto machismo que se propiciaba a la mujer y tras el “Decameron” su propio autor afirma que las mujeres continuaron con un trato mas servicial hacia el hombre.

Esta obra esconde en el fondo su carácter moralizante a pesar de la crueldad del amor bárbaro que la envuelte, es un aviso de peligro a la sociedad de la época, de atención y cuidado o una simple superstición. Para la mujer es el horror entre sexos, la persuasión contra la desnudez y el temor. Un mal sueño que se convierte en realidad. Un miedo que poco a poco te come el corazón, una catársis envenenada.

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