Al doblar la esquina.
Julia Natalia Torres Mijarra
Banksy. ¿Quién es Banksy?, Bansky es una ventana en el muro de Cisjordania, Banksy es una niña famélica de la mano de Mickey Mouse, es un ramo de flores o dos polis besándose en una calle de Londres.
Banksy es fresco, dinámico y misterioso, una formula casi perfecta que permite su aplicación a diversos escenarios, desde la más transitada calle, al más transitado museo, pasando por galerías, con un precio de doscientos setenta y cinco mil euros.
Siempre he sido una fan incondicional de este grafitero y del arte urbano, creo en la reivindicación del espacio público, que nos pertenece a todos y que pone el arte contemporáneo al alcance de todos, al igual que en el mensaje político y social de los llamados artistas callejeros.
Entre los trabajos de Banksy destacan obras contra la globalización, por los derechos humanos y en apoyo de varias entidades ecologistas, su obra nos asalta por las calles de ciudades como Londres, o Bristol, su ciudad natal. No se sabe ciertamente si se trata de una persona, o desde mi punto de vista, lo más probable, de un colectivo, pero si algo se sabe de Banksy, es que hace pensar, nos reencuentra en el lugar más insospechado con realidades cotidianas a las que normalmente no prestamos atención, dándole a nuestro mundo un toque de ironía del que no es fácil escapar.
Por otro lado, a utilidad del arte como método de protesta es indiscutible, con su uso, la capacidad de difusión es mayor, por lo que, también es mas “deseable” para empresas o multinacionales, lo que le hace correr el peligro de ser sometido a esta especie de “censura mediática” que solo nos deja ver lo que estas empresas quieren, haciéndonos pensar que vemos algo “fuera” del sistema, mientras ellas siguen operando a sus anchas. Resulta ciertamente curioso el hecho que las “pintadas” de Banksy, aun sigan en la calle, pues hasta donde yo sé, las administraciones públicas no son muy dadas a ensalzar obras que frecuentemente son calificadas con el adjetivo “vandálico”.
No puedo evitar pensar en esta hipocresía que embriaga todo lo que nos rodea y en muchas ocasiones a nosotros mismos, el hecho de que Banksy trabaje para empresas como PUMA o MTV, o de que series como Los Simpson, que recibió la visita del artista callejero no hace mucho y que aun sufre las consecuencias, se hayan convertido en productos moralista de falsa denuncia hasta el punto de que el Vaticano considere a Homer un “buen cristiano”, es una muestra de ello, que por otro lado no le quita merito a parte de la labor social de estos trabajos, y mucho menos el calificativo de Arte, con mayúscula.
Hola. Una nota muy interesante, sobretodo teniendo en cuenta las repercusiones sociales que el arte callejero (aunque no nos termine por convencer la clasificación, puesto que el arte es arte sin importar el lugar donde se encuentre) ha ganado. En cuanto a que los graffitis de Banksy no sean borrados de las calles londinenses (y al parecer de las otras ciudades también) se debe a que fue reconocido como "artista" y, muy al contrario, se han dictado ciertas leyes para la conservación de sus stencils y demás, por cuestiones turísticas. Esperamos que esto no ocasione cierta normalización y neutralización de los mensajes artísticos propuestos por él desde la "periferia" (o ellos, como también es posible). Igualmente, quisiéramos compartir un texto que escribió uno de nuestros colaboradores acerca de nuestro artista en cuestión.
ResponderEliminarhttp://laudistritopia.blogspot.com/2010/06/desclasificados-banksy-arte-como.html