REFLEJOS.
Julia Natalia Torres.
Carlos Garaicoa, artista cubano multidisciplinar a caballo entre Europa y la habana, nos acerca, esta vez con nueve tapices en distintos soportes que forman la exposición “Fin de silencio” expuesta en la sala “Abierto x obras” en el Matadero de Madrid, a la realidad más urbana que nos acecha en cada rincón.
Podríamos ver a Garaicoa como un arqueólogo de la ciudad, a través de su obra nos invita a una apertura de mente con una literatura confeccionada a partir de recuerdos abandonados, que podemos encontrar paseando por las calles de su habana natal, en las cuales encontramos aun los rótulos de comercios de los años cuarenta y cincuenta con los que el artista nos transporta a una realidad social no tan lejana.
Pos conceptual y textual, "Fin de silencio" permite la interactuación del espectador con esta obra que bien podríamos entender como un arma de doble filo pues frente a la concepción generalizada de la alfombra como algo cálido, que nos arropa, los textos de Garaicoa, le dan a estos elementos un incomodo interrogante, que nos hace plantearnos temas recurrentes de la política, de la sociedad y de nosotros mismos.
Este proyecto surge en 2006 a partir de unas fotografías tomadas de estos rótulos de la habana con nombres tan aparentes como La Lucha o Pensamiento (texto que aparece en uno de los mas evocadores tapices de esta exposición). Confeccionada en Madrid, “Fin de silencio” desenmaraña o enmaraña aun más los entresijos de una ciudad que bien podría ser nuestra propia mente, por la que paseamos a nuestras anchas sin ser, muchas veces conscientes de lo que tenemos a nuestro alrededor, reflejo al mismo tiempo de nuestro más íntimo yo.
Somos caminantes en una ciudad que a veces no somos capaces de ver, convivimos con elementos que nos describen y nos completan pero que también nos incomodan. Podríamos relacionar estrechamente la intención de esta obra con el despertar de la actual cuba maniatada, y aunque dicho vinculo es indiscutible desde mi punto de vista esta obra más tiene que ver con lo que ataña al ser humano como individuo en una sociedad dormida, incapaz de reaccionar ante lo que cotidianamente nos rodea. Estos textos no son más que los reflejos de nosotros mismos, de nuestros fantasmas, de los cuales no siempre somos conscientes.
Para algunos es el mapa de su ciudad, para otros una obra poco convencional en un formato inusual, para mí, esta exposición de medios mezclados se convierte en una escultura, pensada exclusivamente para albergar esta edición de tapices, que forman un todo con la moqueta, los videos y los pies descalzos de los que en actitud ritual se reúnen en “la mezquita”, para revitalizar su mente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario