Araceli Blasco Capilla
Al entrar y ver esos tapices parece que estuvieras andando por las calles de La Habana en lugar de estar en una sala de exposiciones.
Pese al tacto tan suave y mullido que proporcionaban esos seis tapices, la realidad con la que los habían trabajado consiguieron dar la sensación de estar pisando el suelo de la calle. Luego te pones a leer los rótulos, los comparas con los de las dos proyecciones que también hay en el suelo y ves que son los mismos, pero hay algo diferente, no dicen lo mismo, o no quieren decir lo mismo.
Son los mismos rótulos que están en los comercios de las calles de La Habana, rótulos que la gente de allí pisa todos los días, quizá sin reparar en lo que puedan decir, son los mismos rótulos que Carlos Garaicoa a escogido para dar un mensaje, pero, ¿qué es en lo que quiere que reflexionemos? ¿Quizá en el significado de las frases?, una de las frases dice: ”Reina destruye o redime” que a mi modo de ver es como si estuviera dando un ultimátum al sistema político de Cuba.
Lo que Carlos Garaicoa hace es jugar con las palabras a partir de un par de iniciales como hace con “F S”, dando hasta siete combinaciones posibles. Pero el valor que demos a esas frases es, a lo mejor, algo personal, en función a lo que uno sabe y ha vivido.
Muchas otras veces lo que mueve a una persona a crear o a dejar de crear algo, ya sean unas alfombras o un cuadro es la ira, la frustración, en cierta forma es ese enfado por algo lo que nos hace tomar ciertas represalias, para al final quedarnos a gusto, sentirnos mejor, en fin, es una forma de desahogarse, da igual si es contra el régimen o contra una persona en concreto.
Desde un punto de vista estrictamente personal, pienso que hay personas para todo, a algunas personas les habrá gustado, y a otras no, a mi en concreto me ha llamado la atención y puedo decir que me ha sorprendido como Carlos usa unas alfombras para expresar su mensaje, un mensaje fuerte y directo en un código suave y acogedor, para, quizá, una sociedad que puede dejar mucho que desear, en un soporte que para otras culturas significa riqueza, algo ligado con la realeza. Lo que más he apreciado de esta exposición ha sido el soporte usado, ya que muchas vedes me llama más la atención la textura que tiene el objeto en cuestión que el color o la forma. Y el lugar en el que estaban expuestas es la forma de decir, -Mira lo que estás pisando-.
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